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Por lo general se piensa que la depresión se da en aquellas personas con serios problemas en su historia, con traumas y grandes conflictos. Pero en realidad todos podemos ser víctimas de la depresión. Pero hay quienes son exitosos en su carrera, ganaron una buena posición social y tienen una buena economía y, sin embargo, son víctimas de una gran depresión o aburrición. Estas personas por lo general se enfrentan a un terrible dilema: todos los ven bien y si quieren revelar su gran insatisfacción, la respuesta que hallan es “quisiera yo tener lo que tienes”, “no seas desagradecido”… Lo cierto es que este tipo de depresión con máscara tan feliz es tan peligrosa como la de aquellas personas con problemas evidentes. 

No compares tu depresión con la de otros para comenzar. Cada depresión tiene su propia personalidad. Tu ser vale tanto como el de otro y si tu vida está en riesgo, entonces es justo que le des la justa atención.

Por lo general aquellas personas que luchan toda una vida por tener éxito en sus carreras, corresponden a una personalidad líder, fuerte, aventurera e inconforme.

Debes saber que la sociedad nos prepara para un esquema rutinario de vida: estudias para tener un empleo, cuando lo tienes te casas, tienes hijos y sigues en el trabajo hasta que llegas a la ancianidad con una pensión y ya. La sociedad espera que hagas eso y que además seas feliz en ello. Ciertamente hay miles de personas en el mundo que hacen eso y son felices en ello. Pero eso no quiere decir que seas anormal. No te conformas porque no te contentas con las metas, sino con la aventura de los procesos. Eso te hace en realidad un líder.

Descubre tus talentos y crea nuevos retos. Practica deportes fuertes, conoce nuevas disciplinas. Conoce gente nueva que pueda ampliar tu círculo social. Normalmente personas líderes que se aburren fácilmente, se vuelven grandes viajeros. Conoce tu país, tu continente. En tu empleo cambia cosas. ¿Tienes una oficina? Cámbiale de estilo cada mes y cambia también tu ropa, tus cabello. Piensa en nuevos proyectos, propone nuevos retos empresariales. Emprende nuevos estudios, una maestría, un nuevo oficio. Eres experto en algo, pero ignorante en otras cosas… ve a otros departamentos de tu empresa e interesate en cómo funcionan otros oficios o profesiones. No te quedes sentado y aburrido. Sigue escalando tus montañas, atesorando sabiduría para compartir.

Una excelente idea para este tipo de personas es el servicio social o la caridad. Invólucrate en brigadas de ayuda, aplica como voluntario en alguna campaña, comparte tu experiencia con gente más joven.