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Sin duda el estrés es causante de depresión. Es entonces necesario que lo combatas y que te lo tomes en serio. El estrés no sólo pone en peligro tu salud mental sino también física. Crea ansiedades y limita tus relaciones sociales y en familia. No permitas que el estrés arruine tu vida. Le das mucha importancia a la economía, pero no sabes que la mejor inversión es la salud. Una vez que la pierdas, no habrá contrato jugoso que valga. Le das mucha importancia al estudio y te pasas las horas dedicado y es bueno. Pero la depresión podría arruinarlo todo. Aquí unas breves recomendaciones sobre cómo atacar el estrés si lo tienes.

  1. Si sientes estrés, practica el ejercicio de la respiración lenta y consciente. Esto armonizará tu circulación, los latidos de tu corazón y relajará tu mente. Si quieres saber más acerca de cómo respirar, lee este portal.
  2. Toma descansos en tu trabajo de manera regular. Es cuestión de vida y no de pereza o algo así. El beneficiado eres tú.
  3. Comienza a hacer ejercicios físicos. Puedes comenzar con 20 minutos cada dos días. Los gimnasios son templos de la salud, cuestan menos que los hospitales.
  4. Establece una dieta balanceada.
  5. No te excedas en el consumo de cafeína, nicotina y otros estimulantes. Evita las drogas o el alcohol. Puedes terminar con una adicción que no te va a curar el estrés y te puede lanzar a una peor depresión.
  6. Aprende a planear tu tiempo y actividades.
  7. Mantén un buen sentido del humor.
  8. Cambia la perspectiva: busca lo positivo aún en las más grandes dificultades. Mira los problemas como oportunidades.
  9. No retengas tus sentimientos. Exprésalos. Quien retiene sentimientos es como quien retiene las aguas de un río. Tarde que temprano se rompe la presa y habrá más destrucción. Di lo que hay que decir, aunque evita dañar a otros con tu decir.
  10. Si tienes una relación que te produce estrés – un amigo, compañero u otro – y ves que no hay mejoría, no dudes en terminar dicha relación. Recuerda que no podrás controlar su comportamiento, pero eres tú quien está en control de tus sentimientos.
  11. Comienza a admirar el trabajo de los demás, sus aportes, los detalles más pequeños de sus vidas y sonríe más. Verás cómo todo a tu alrededor comienza a cambiar de color.
  12. Aprende a escuchar lo que los demás dicen, en lugar de enfadarte porque no aceptan tu punto de vista. Intenta encontrar los puntos de acuerdo primero y los más difíciles de conciliar encontrarán una salida más armónica.