Etiquetas

, ,


800px-Vini%C4%8Dn%C3%A1%2C_u_zast%C3%A1vky_V%C4%9Btrov.jpg
Esta reflexión me llegó de un amigo de Estados Unidos y creo que este es el mejor sitio para compartirla, porque nos demuestra que siempre hay una solución cuando todo parece un dilema de nunca acabar.

La siguiente pregunta fue puesta en una empresa a un grupo de personas que estaban aplicando para un empleo.

Usted va en su coche en medio de una zona solitaria y una noche de lluvia. De pronto ve que en una parada de buses hay tres personas que esperan que alguien los lleve. Las personas son estas:

  1. Una mujer que parece a punto de morirse.
  2. Un viejo amigo que una vez salvó su vida.
  3. La persona de sus sueños.

¿Cuál escogería si supiera que sólo tiene un puesto vacante en su coche?

Piense por un momento antes de seguir la lectura.

|
|
|
|
|
|
|
|
_

Ahora bien, este tipo de preguntas corresponde a lo que se conoce como dilema ético o moral y es aplicado en algunas empresas modernas para conocer el pérfil moral del candidato.

La mayoría de los aplicantes dicen que ellos llevarían a la mujer moribunda primero porque es un deber salvarle la vida, mientras que existen probabilades de que el amigo consiga otro coche y que quizá se pueda uno encontrar de nuevo con la persona de sus sueños.

El dilema es que lo más seguro no se podrá encontrar uno a la persona de sus sueños otra vez.

Otros dicen que tomarían al amigo porque este salvó una vez su vida y que esta es la mejor oportunidad para pagarle el favor.

Ahora bien… ES PARA NO CREER…

Hubo un aplicante en un grupo de 200 personas que fue elegido por su respuesta:

Él dijo:

Tomaría las llaves del coche, se las daría a mi viejo amigo y le pediría que llevase a la señora al hospital y yo me quedaría con la persona de mis sueños esperando el próximo bus en aquel paraje solitario.

El amigo que me envió esta anécdota añadió:

Recuerda: Ganamos más cuando pensamos por fuera de los esquemas.