Cada sesenta segundos que pasas molesto o enojado, es un minuto perdido de la felicidad que nunca regresa.
La vida es corta, rompe las reglas, perdona rápidamente, besa lentamente, ama de verdad, ríe incontrolablemente y nunca lamentes nada de lo que te hizo sonreír.
La vida no puede ser la fiesta que esperábamos, pero mientras estamos aquí debemos bailar.
entonces yo he desperdiciado demasiada felicidad que nunca volverá… la mayoria del tiempo estoy enojada por alguna tonteria